Muebles de segunda mano; ¿por qué comprarlos?

La semana pasada te prometíamos abordar los motivos por los que a veces es preferible comprar muebles de segunda mano y, fieles a nuestra promesa, ésta es nuestra intención de hoy. Vamos a darte algunas muy buenas razones para no estrenar muebles cada vez que tengas la inquietud de comprar algo nuevo para la casa.

 

razones para comprar muebles de segunda mano

 

Muebles de segunda mano; ¡una compra con mucho sentido!

1.- Son más baratos

Los muebles de segunda mano son en casi todos los casos más baratos y permiten que no tengas que romper la hucha ni empeñarte cuando tengas que redecorar. Los muebles de segunda mano son muchas veces más sólidos que los muebles de hoy en día y no tienen realmente nada de malo.

Lo único que caracteriza a los muebles de segunda mano es que ya no son queridos o deseados por sus dueños anteriores, bien sea porque han decidido cambiar de estilo, mudarse a una casa más pequeña o incluso porque hayan fallecido.

2.- Son buenos para el medio ambiente

La compra de muebles de segunda mano es un acto muy responsable para con el medio ambiente; ¿sabes cuánto reduces tu huella de carbono cuando los compras? Piensa en la materia prima que se ahorra, en los costes de transporte y en las emisiones de CO2 que se dejan de producir cuando compras muebles de segunda mano. Existe el dicho siguiente: “la basura de un hombre es el tesoro del siguiente”; ¿quién sabe los tesoros que puedes encontrar en tiendas de segunda mano?

3.- Permiten crear tu propio estilo

¿Has ido alguna vez a cenar a casa de unos amigos para descubrir que muchos de sus muebles son idénticos a los tuyos? Esto se debe básicamente a que compráis en la misma tienda, junto con otros millones de fieles consumidores; ¿no te apetece variar un poco y diferenciarte de los demás? Los muebles de segunda mano te permiten hacer precisamente esto, evitando que el salón de tu casa se parezca a la sección de sofás del IKEA.

4.- Su calidad es indiscutible

Son pocos los productos de hoy día que superan en calidad a los de antaño y los muebles de segunda mano no son una excepción. Simplemente no se fabrican como los de antes. Piénsalo; los muebles de segunda mano siguen de una pieza precisamente porque son sólidos y han resistido el paso del tiempo; ¿necesitas mayor garantía de su calidad?

Seguidamente, cuando compras este tipo de mobiliario, cualquier defecto de fabricación que hubiera tenido, ya se habría presentado, por lo que es todavía más difícil equivocarte en la compra.

5.- La emoción de la caza

¿No crees que tiene más emoción buscar y rebuscar por diferentes tiendas de segunda mano o rastrillos que acudir directamente a la gran superficie correspondiente? La búsqueda de muebles de segunda mano tiene un componente de aventura y descubrimiento difícil de conseguir en una compra tradicional.

Es probable también que una vez detectada una pieza interesante, puedas negociar el precio con su vendedor y acercarte mucho al precio que mejor se adapta a tu bolsillo.

6.- Forman parte de la historia

¿No te parece interesante que los muebles de segunda mano hayan sido utilizados anteriormente por otras personas o familias, durante años o quizá décadas? Quizá esto sea precisamente lo que no te gusta de los muebles de segunda mano pero una vez limpiados, no hay motivo para ser escrupulosos.

Los muebles de segunda mano son un pequeño pedazo de historia que merecen ser mantenidos y conservados; ¿por qué han de terminar en el vertedero si pueden servirte a ti y, por qué no, a las futuras generaciones de tu familia?