Comprar ropa de segunda mano; consejos prácticos

Hace unas semanas te contábamos los secretos sobre cómo comprar muebles de segunda mano y no morir en el intento. La semana pasada insistíamos en la necesidad de reciclar ropa, donándola a tiendas y ONG’s. Hoy queremos ampliar estas entradas y ayudarte a comprar ropa de segunda mano.

Si te has fijado, cada vez existen más tiendas de segunda mano con productos de todo tipo. Bien sea por una cuestión de necesidad, bien sea porque estamos más concienciados de que no hay que “tirar y comprar”, sino que hay que “reutilizar y reducir”, comprar ropa de segunda mano es algo bastante más habitual de lo que lo era hace pocos años.

 

comprar ropa de segunda mano

 

A ello se une la corriente o moda de la ropa “vintage”, que ha ayudado a propulsar este patrón de consumo, tanto entre las mujeres como entre los hombres. A continuación, te ofrecemos algunos consejos sobre cómo comprar ropa de segunda mano como un superhéroe y siempre siguiendo la máxima de “bueno, bonito y barato”.

Comprar ropa de segunda mano; una cuestión de práctica

  1. Localiza por internet las tiendas de segunda mano más cercanas y llama por teléfono para averiguar cuándo recibirán género nuevo. De este modo te aseguras de que cuando vayas a comprar ropa de segunda mano, el género será “fresco”.
  2. Lleva contigo una lista de cosas que necesites, pero sé flexible; deberás adaptar tus necesidades a la ropa y tallas que vayas encontrando.
  3. Haz una primera batida de la tienda y coge todo lo que creas que puedes necesitar. Comprar ropa de segunda mano exige que seas rápido así que coge las prendas que interesen y luego decides con calma si te las llevas o no.
  4. Nunca compres algo manchado. Si la mancha sigue allí, es probable que tú tampoco consigas sacarla.
  5. Para salir de casa ponte algo cómodo, fácil de quitar y poner. Comprar ropa de segunda mano implica que tendrás que probarte muchas prendas, hasta dar con algo adecuado.
  6. Comprar ropa de segunda mano implica que no estarán disponibles todas las tallas, pero recuerda que la ropa se puede arreglar.
  7. Sé amable desde que entres a la tienda porque en un momento dado tendrás que negociar el precio de lo que quieras comprar; ¡la simpatía juega a tu favor!
  8. Sea lo que sea lo que compres, mételo en la lavadora o llévalo al tinte inmediatamente; comprar ropa de segunda mano no es un deporte de riesgo, pero nunca sabes dónde han estado las prendas…