Cómo comprar muebles de segunda mano

Vivimos en la sociedad del “Kleenex”, la era de usar y tirar. Parece que está mal visto conservar un coche más allá de los cinco años y nuestros teléfonos móviles se quedan anticuados rápidamente, siendo prácticamente obligatorio renovarlos cada dos años para seguir “al día”. Estamos obsesionados por estrenar cosas y objetos nuevos, cada vez con más regularidad, y nos olvidamos muchas veces de las tres erres; reducir, reutilizar y reciclar.

Este comportamiento se extiende a todos los ámbitos de nuestra vida pero hoy queremos intentar combatir esta corriente, concretamente en el terreno de los muebles de segunda mano. Hoy queremos darte algunos consejos para comprar muebles de segunda mano con algo de acierto.

Existe cierta marca sueca de muebles que domina el mercado del mobiliario doméstico. Ofrecen muebles razonablemente buenos a precios económicos y acudir a este establecimiento es una solución muy práctica porque no solamente venden muebles sino todo tipo de productos relacionados con el hogar. Si acabas de mudarte y necesitas “de todo”, es muy probable que aquí lo encuentres.

Ahora bien, desde Recogida Muebles Gratis creemos que hay una manera más sostenible de amueblar tu casa; comprar muebles de segunda mano. A continuación te ofrecemos algunos consejos para ayudarte en la labor.

 

comprar muebles de segunda mano

 

Comprar muebles de segunda mano; menos complicado de lo que parece

¿Dónde comprar?

Hoy en día lo más fácil es buscar en Internet dónde comprar muebles de segunda mano. Las redes sociales, Facebook en particular, son una buena fuente de búsqueda. Mucha gente se dedica hoy en día a la venta de mobiliario usado y las redes sociales son perfectas para anunciar sus productos. Lo ideal es que, por supuesto, puedas ver en persona lo que vayas a comprar por lo que si el vendedor dispone de una tienda física, mucho mejor.

Toma decisiones rápidas

Por supuesto, medita bien antes de comprar un mueble u objeto determinado pero para comprar muebles de segunda mano has de ser bastante ágil tomando decisiones. Ten en cuenta que este tipo de artículos (en especial los más antiguos) puede que ya no se fabriquen y la demanda por ellos puede ser alta. Si te lo piensas mucho, otra persona se te puede adelantar. A pesar de ello, recomendamos ser paciente y no comprar cualquier cosa; cuanto más busques, más probable es que encuentres la pieza o mueble que buscabas.

Exige buenas fotografías

Si no existe una tienda física que puedas visitar, para comprar muebles de segunda mano es vital que el vendedor ofrezca buenas fotografías, tanto de cerca como de lejos, para que comprendas las medidas, el estado de conservación y los posibles desperfectos que puedan existir. Nunca compres nada a ciegas y no te fíes solamente de una descripción que te hagan por teléfono; hoy en día no hay excusas para no ofrecerte buena información gráfica.

Certificado de autenticidad

¿Vas a comprar muebles de segunda mano de una determinada marca que los hacen especialmente valiosos? ¿Cómo sabes que no te encuentras ante una imitación? Busca marcas distintivas sobre el propio mueble y exige certificados, comprobantes o cualquier información que sirva para sustentar las afirmaciones del vendedor en cuanto a la autenticidad.

Cuidado con los anuncios fraudulentos

Si vas a comprar muebles de segunda mano y lo haces a través de Internet, debes estar atento a los posibles anuncios fraudulentos. Al igual que con la venta de coches o el alquiler de viviendas, en la venta de objetos y enseres online también hay personas que pretenden estafarte con anuncios engañosos.

No te fíes de descripciones de productos demasiado escuetas y desconfía también cuando un precio es “demasiado bueno para ser verdad”. Por supuesto, sé muy prudente a la hora de adelantar dinero a nadie e intenta conocer siempre en persona al vendedor y al género.

Usa tu creatividad

Tratándose de comprar muebles de segunda mano, no siempre vas a encontrar el mueble perfecto. Cuando entres en una tienda o estés navegando por Internet, intentar ser abierto de mente. En lugar de pensar “necesito un mueble que cumpla cierta función”, intenta pensar “¿para qué puedo usar este mueble de segunda mano tan bonito que acabo de descubrir?”.

La semana que viene profundizaremos en por qué es recomendable comprar muebles de segunda mano pero, mientras tanto, te animamos a que dejes de visitar las grandes superficies y que seas un poco más imaginativo…