Mover un piano; mejor con profesionales

Mover un piano es una labor mucho más compleja de lo que a priori puede parecer. No sólo es cuestión de fuerza y maña; para mover un piano es importante tener experiencia en este tipo de trabajos, además de que es vital contar con las herramientas necesarias y el vehículo adecuado para el traslado.

Ahora bien, quizá no dispongas del presupuesto necesario para olvidarte de ello y para dejar la tarea de mover un piano en manos expertas, motivo por el que queremos darte algunos consejos, si has decidido acometer la hazaña por tu cuenta.

 

mover un piano

 

Mover un piano; siempre con ayuda

1.- Ocho manos como mínimo. El hecho de que no cuentes con ayuda profesional para mover un piano, no te exime de, como mínimo, encontrar a tres personas fuertes (y sin problemas de espalda) que te echen una mano. En total debéis ser cuatro los que os hagáis cargo y todos debéis estar ataviados de unos buenos guantes anti-deslizantes.

2.- Empieza midiendo bien el piano y estudiando cada puerta, pasillo y hueco de escalera que deberéis atravesar con el instrumento. Para mover un piano sin contratiempos, es vital que simuléis el recorrido a realizar, intentando visualizar de qué forma tendréis que sujetarlo y moverlo en cada momento del traslado.

3.- Aunque no seas un profesional, intenta parecerlo. Mover un piano ha de empezar por protegerlo y envolverlo bien, preferiblemente con mantas, procurando que sea fácil de manejar y sujetar. Conviene emplear cinchas, muy útiles llegado el momento de tirar del piano o levantarlo. Tampoco viene mal carrito bajo de ruedas sobre el que colocar el piano para moverlo más fácilmente (ver foto).

4.- Mover un piano requiere trabajo en equipo. Antes de hacer cualquier movimiento es importante ponerse de acuerdo y que los cuatro tengáis claro hacia dónde empujar, tirar o levantar.

Por supuesto, siempre vendrá bien para mover un piano disponer de un elevador para mudanzas, un camión o furgoneta adecuado y, particularmente, la ayuda de unos buenos profesionales especializados en ello, pero todo esto no siempre es posible. No nos resta más que decirte… ¡cuida tu espalda!