El compostaje; reciclaje en estado puro

En este blog hemos hablado bastante sobre el reciclaje de diferentes objetos y materiales y lo hemos hecho tanto para el ámbito doméstico como para el de la oficina. Conocemos ya lo que son las tres erres de la ecología y sabemos qué hacer con los muebles grandes o enseres que ya no necesitamos. Sabemos que podemos contar con una empresa como Recogida Muebles Gratis y sabemos también que existen muchas opciones para deshacerse de los objetos que ya no queremos o necesitamos.

Ahora bien, ¿qué pasa con los residuos orgánicos? Hoy queremos introducir el concepto del compostaje y cómo puede ser beneficioso para la sociedad en general y para nosotros en particular, especialmente si disponemos de un huerto o jardín en casa.

¿Qué es el compostaje?

El compostaje es un proceso natural mediante el que los residuos orgánicos se descomponen y convierten en un rico sustrato fertilizante denominado compost. El sustrato conseguido con el compostaje es un fantástico abono natural cuya producción doméstica es una forma de contribuir a la reducción del efecto invernadero.

Vaya por delante que este post sobre el compostaje va dirigido especialmente a las personas que dispongan de un jardín, puesto que es necesaria una zona donde colocar un cubo de compostaje a tal efecto; pero empecemos por el principio.

El compostaje, primer paso; elegir el compostador (o compostera)

Podemos usar muchos tipos diferentes de cubos o papeleras para el compostaje. Se pueden comprar compostadores ya hechos o podemos optar por fabricarlo nosotros mismos.  La clave está en que sea fácil remover y voltear los residuos; la ventilación y aireación de los mismos es clave para que la descomposición y el compostaje se produzcan adecuadamente.

El compostador ha de quedar abierto y, siempre que sea posible, los residuos han de estar en contacto con el suelo o tierra de tu jardín o huerto.

 

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Elige bien los materiales para el compostaje

Para el compostaje necesitamos básicamente dos tipos de residuos; residuos marrones y residuos verdes. Los marrones consisten en hojas secas, paja, limaduras de madera (madera no tratada ni pintada), papel, cartón, cáscaras de huevo y bolsas de té. Los residuos verdes son pieles de frutas y verduras, césped, café molido y hojas vedes de todo tipo de plantas.

Es muy importante no añadir a tu compostera residuos tales como carne, huesos, pescados, huevos enteros, lácteos o excrementos (humanos o animales). Las carnes pueden ser portadoras de bacterias y los excrementos pueden transmitir diferentes enfermedades.

Por supuesto, no añadas tampoco residuos inorgánicos, como plásticos, cristal o metal.

Una vez tienes claros cuáles son los residuos ideales para el compostaje y montada ya tu compostera en una esquina de tu jardín o huerto, es el momento de ponerse manos a la obra.

Empieza con una buena capa (de unos diez centímetros) de paja y ramas secas en la parte inferior, a continuación una capa (también de diez centímetros) de residuos marrones y sobre ella, una capa de sustrato orgánico terminado. Esto constituye el primer manto. Humedécelo todo ligeramente con agua.

A continuación, añade una capa de residuos verdes y otra capa de sustrato terminado. De nuevo, humedece con agua.

Continúa alternando capas de residuos marrones y verdes hasta llenar tu compostera y una vez llena, déjala reposar para que el compostaje comience.

Pasados quince días, deberás remover todo el material y añadir residuos a la mezcla, sin olvidar humedecer cada capa que añadas. Ten en cuenta que los residuos pierden volumen con la descomposición por lo que es importante seguir añadiendo, removiendo y humedeciendo.

Lo que tarde el compostaje puede variar mucho, dependiendo de los residuos que hayas añadido, pero el compost terminado es muy reconocible. Si lo has hecho bien, dispondrás de un sustrato oscuro y ligero, con un agradable olor a tierra húmeda.

Conseguido el objetivo, sólo te quedará usar este maravilloso abono natural para tu huerto o jardín, con la conciencia muy tranquila porque sabrás que practicas el reciclaje en su estado más puro; ¡enhorabuena!

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