No es un secreto que en Recogida Muebles Gratis somos fanáticos de la ecología, de “las tres erres”, del desarrollo sostenible, del respeto por el medio ambiente y, en general, de una vida más saludable. Por ello, no tenemos reparos en insistir en algo tan mundano como el reciclaje doméstico y que, por algún motivo, no recibe toda la atención que merece por parte del ciudadano medio.
Porque si aspiramos a vivir en una sociedad más limpia y menos contaminada, debemos predicar con el ejemplo en casa. No podemos dejar toda la responsabilidad en manos de las administraciones y a los gobiernos, sino que debemos asumir un papel de ciudadanos ecológicos. Todo empieza pues con el reciclaje doméstico.

Reciclaje doméstico; la zona cero
Nuestra casa es la zona cero porque es donde se generan la mayor parte de los residuos; ¿cómo ocuparnos de ellos convenientemente?
- En primer lugar, tienes que dedicarle algo de espacio en casa al reciclaje, y crear una pequeña estación de reciclado. Lo ideal es que dispongas de, como mínimo, tres cubos diferentes, para separar los residuos en función de si son latas, cristales, plásticos, papel, cartón, restos orgánicos, etc. Nuestro consejo es que no sean cubos demasiado grandes para que deban ser vaciados con frecuencia. De este modo, evitarás olores desagradables.
- Entérate bien de qué tipo de objetos y materiales son susceptibles de reciclaje doméstico. ¿Qué hacer con los aerosoles? ¿Y con las cosas de latón o de hierro? ¿Los cartuchos de impresora se pueden tirar a la basura? Te recomendamos la lectura de otro post nuestro sobre ello.
- Lava la basura. Parece un contrasentido, pero sólo es una cuestión de higiene. Si quieres preservar la limpieza en el proceso de reciclaje doméstico, procura lavar los envase de cristal y de eliminar los restos de grasa o comida de los envoltorios que vayas a reciclar. De esta manera y durante el tiempo que los tengas en casa, evitarás la proliferación de bacterias y de “fragancias” molestas.